RAFA LÓPEZ - VIGO. "Si no hubiera ganado Grecia no existiría Europa como civilización occidental". Con esta afirmación abrió ayer Javier Negrete su proyección-coloquio en el Club Faro de Vigo sobre las Guerras Médicas, una intervención titulada elocuentemente "Cuando los griegos salvaron Europa". Para el escritor y especialista en el mundo helenístico, dicho conflicto bélico, que transcurrió en el lejano siglo V a. C., no solo fue "el episodio nuclear, el más importante de la historia de Grecia", sino una guerra cuyo desenlace permitió el desarrollo de la cultura europea tal y como la conocemos.
Licenciado en Filología Clásica y autor de numerosas obras, tanto de ficción como divulgativas, Negrete (Madrid, 1964) fue presentado por la periodista de Faro Natalia Álvarez, quien destacó la capacidad del escritor para condensar de forma amena 20 siglos de historia griega en las poco más de 600 páginas de su último libro, "La gran aventura de los griegos".
"Agradezco que [la película] "300" haya vuelto a poner de moda a los griegos", admitió el novelista, que imparte Griego en un instituto de Plasencia (Cáceres). Según comentó, su interés por el mundo clásico lo suscitó también un filme del género peplum", "El león de Esparta". "Me impactó el heroísmo de los espartanos y que murieran casi todos –apuntó–. Por eso, cuando a los diez años de edad escribí mi primera novela, que era de romanos, acabé con todos los protagonistas menos uno", bromeó.
El gran imperio persa
A lo largo de la proyección, salpicada de anécdotas y de toques de humor, aunque sin perder nunca el rigor histórico, Javier Negrete resaltó la trascendencia de la victoria griega, en la que, subrayó, "David venció a Goliat": en torno al año 490 a. C., el imperio persa ocupaba varios millones de kilómetros cuadrados, una extensión similar a la de Estados Unidos. "Tenían muchos más recursos que los griegos", señaló.
Negrete, traductor de varias biografías de Plutarco y que ha ambientado varias de sus novelas en el mundo griego, se apoyó en gráficos, ilustraciones y mapas para explicar el desarrollo de las batallas de Maratón, las Termópilas y Salamina, las tres más importantes de las Guerras Médicas, llamadas así por los medos, pueblo fronterizo con el persa.
Además de las estrategias bélicas, glosó la configuración social de griegos y persas. De los segundos destacó sus riquezas y la fastuosidad de los palacios de Persépolis, pese a que habían sido "pueblo nómada que se acababa de bajar del caballo". "Los persas enseñaban a sus hijos a disparar el arco, a montar a caballo y a decir la verdad", indicó. "Mientras que los griegos se consideraban iguales unos a otros, los persas seguían el ritual de la proskynesis: se postraban e incluso se tumbaban ante alguien de mayor rango social".
Ya durante el coloquio, Negrete respondió a una pregunta del público sobre la democracia ateniense de la época, que elegía al funcionariado mediante un sorteo y tomaba decisiones en asamblea. Otra cosa era el régimen de los espartanos, similar a un estado totalitario. "No me hubiera gustado nada ser un espartano", ironizó el conferenciante, que añadió que los espartanos "eran los únicos soldados auténticamente profesionales. Además, no se les permitía retirarse: si eran derrotados pero sobrevivían a la batalla eran crucificados en Esparta".
Maratón fue el "primer gran asalto" de las Guerras Médicas. Los griegos, que nunca habían ganado en combate a los persas, decidieron salir al encuentro de los persas lejos de Atenas porque la polis griega carecía de murallas sólidas. Sin embargo, en Maratón los griegos no sólo derrotaron a un enemigo numéricamente superior, sino que retrocedieron 42 kilómetros para defender Atenas de la expedición persa.
Tras describir el célebre episodio de las Termópilas, Javier Negrete calificó la de Salamina como "la batalla decisiva": "Los atenienses cambiaron las tornas en Salamina y le pararon los pies a los persas, que ya no avanzaron más". Siglo y medio más tarde, el griego Alejandro Magno construiría su imperio invirtiendo el sentido de la conquista.
Fuente: farodevigo.es